Gonzalo Castillo, aspirante a la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, descartó participar en un debate interno y sostuvo que en esta etapa prefiere escuchar a la militancia y a la población. La posición surge en medio de las discusiones dentro del PLD y coloca el foco en una pregunta de fondo sobre cómo una organización que busca reposicionarse somete a escrutinio a sus figuras en la ruta hacia 2028.
Durante un encuentro con dirigentes, Castillo afirmó que un debate “no tiene para mí, en esta etapa, valor” y defendió una estrategia basada en recorridos, contacto directo y escucha de las bases peledeístas. Al mismo tiempo, contrapuso a los políticos que “hablan bonito, teorizan, prometen y no cumplen” con quienes, según dijo, “hablan menos” y trabajan más, un planteamiento que traslada la discusión desde el intercambio interno de propuestas hacia la promesa de resultados concretos. El ex candidato presidencial también reivindicó su paso por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, al asegurar que impulsó iniciativas ligadas a la seguridad vial y a servicios de asistencia ciudadana. Con esa defensa de su trayectoria, Castillo intenta sostener una oferta de experiencia y conocimiento del Estado en un escenario donde el PLD busca recuperar credibilidad, mientras el oficialismo del PRM sigue expuesto a la fiscalización por resultados de gestión y Fuerza del Pueblo compite por capitalizar el desgaste político.
En ese contexto, la negativa a debatir deja abierta la exigencia de mayor contraste público sobre propuestas, pasado de gestión y capacidad real de respuesta ante las prioridades ciudadanas.
