La encuesta Gallup-Diario Libre de mayo de 2026 dejó una advertencia para el sistema político dominicano: 23.5 % de los entrevistados afirmó que no simpatiza con ningún partido. Ese porcentaje sitúa a “Ninguno” como el segundo bloque de simpatía política del país, únicamente detrás del PRM, con 30.4 %, y por encima de la Fuerza del Pueblo, con 19.6 %, y del PLD, con 19.5 %.
Aunque ese dato no constituye una fuerza organizada, sí refleja un malestar político que ya no puede verse como un simple detalle estadístico. En un escenario en el que los partidos han operado históricamente como estructuras de identidad, empleo, protección y movilización, que casi uno de cada cuatro consultados no declare lealtad partidaria estable revela desgaste, distancia y desconfianza hacia las organizaciones tradicionales.
La encuesta confirma que el PRM continúa a la cabeza en simpatía partidaria, pero también deja abierto un frente de fiscalización sobre todo el sistema: el segundo espacio más grande no lo ocupa una organización política, sino la ausencia de identificación con cualquiera de ellas. Para la oposición, el dato refuerza la necesidad de disputar ese electorado desde una agenda de vigilancia, rendición de cuentas y respuesta a un cansancio ciudadano que ya aparece medido en las encuestas.
