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Francisco Javier pone sobre la mesa un fondo de RD$20,000 millones para la diáspora y reabre el debate sobre la deuda del Estado con quienes sostienen la economía

junio 21, 2026 · Redactor
Francisco Javier pone sobre la mesa un fondo de RD$20,000 millones para la diáspora y reabre el debate sobre la deuda del Estado con quienes sostienen la economía
Foto: acento.com.do

La propuesta del precandidato del PLD plantea usar un 3% de las remesas como garantía para facilitar crédito a dominicanos en el exterior; en un tema que vuelve a colocar presión sobre la respuesta estatal a ese sector.

Francisco Javier García, precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), presentó en Nueva York una propuesta de gobierno para 2028-2032 que incluye la creación de un Fondo de Garantía para las Inversiones de la Diáspora Dominicana, con un monto inicial de RD$20,000 millones. El planteamiento fue expuesto ante la Asociación de Dueños de Supermercados Dominicanos de Nueva York y se apoya en una idea central: responder a lo que definió como una “deuda histórica” del Estado con los dominicanos que emigraron por razones económicas.

La iniciativa busca enfrentar una de las principales trabas que, según García, golpea a los dominicanos en el exterior: la dificultad para acceder a préstamos bancarios en República Dominicana por no tener ingresos formales registrados localmente. El esquema no contempla transferencias directas, sino que el Estado funcione como garante ante los bancos para que quienes residen fuera del país puedan solicitar financiamiento y establecer negocios en territorio dominicano. García explicó que, si llega a la Presidencia el 16 de agosto de 2028, gestionaría que el presupuesto nacional de 2029 incluya una partida equivalente al 3% de las remesas anuales. También sostuvo que, al tratarse de préstamos con retorno asegurado, se negociaría con la banca una tasa preferencial.

Con ello, el dirigente peledeísta colocó en el centro una discusión de rendición de cuentas sobre el uso de los recursos que genera la diáspora y la falta de mecanismos que, hasta ahora, le permitan convertir ese aporte en inversión productiva en el país.