Emmanuel Contreras Medina, de 23 años, murió tras pasar dos meses entre la vida y la muerte, y su caso volvió a poner bajo la lupa la reacción de las autoridades ante un hecho violento ligado a una presunta estafa. Su hermana, Rosa Elena, denunció en Instagram que el joven falleció el pasado martes, luego de haber sido agredido el 1 de julio en Los Praditos, Distrito Nacional, cuando acudió a una venta de un celular coordinada por Market Place.
De acuerdo con el relato de Rosa Elena, Emmanuel dejó su trabajo para hacer efectiva la compra y, después de realizar una transferencia, el presunto estafador habría gritado que era un ladrón, lo que habría desatado que varias personas lo golpearan. En una publicación, sostuvo que el plan consistía en hacerlo pasar por delincuente luego de recibir el dinero. También cuestionó que nadie advirtiera que la víctima pedía auxilio y que no estaba armada.
Tres días antes, la joven había difundido un video en el que se veía a Emmanuel aún debatiéndose entre la vida y la muerte. Ahora, al confirmar su fallecimiento, advirtió que los culpables siguen prófugos, mientras las autoridades dicen estar en su búsqueda. El caso deja abierto un reclamo de rendición de cuentas sobre la eficacia de esa respuesta y el costo humano de una violencia que terminó en muerte antes de que hubiera resultados visibles.
