En El Seibo, la puesta en marcha del nuevo Código Penal quedó asociada a un expediente que, más que estrenar una norma, vuelve a poner el foco en los controles internos del sistema. La Fiscalía solicitó prisión preventiva contra el agente de la Policía Nacional Jordin Starling Febles Castillo, de 31 años, adscrito al Dicrim, señalado por presuntamente poner en libertad a un hombre apresado en flagrante delito con un arma de fuego que llevaba de manera ilegal.
El Ministerio Público presentó la medida ante el Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de El Seibo, en funciones de Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente, y lo persigue con calificaciones jurídicas de la Ley 74-25, vigente desde el 5 de agosto de 2026. Según la solicitud de coerción, el agente fue arrestado el jueves 11 de septiembre de 2026 mediante la orden RAJ-2026-15407, cuando estaba en la Fiscalía de El Seibo. El expediente le imputa ocultación o encubrimiento de un hecho punible, ocultación o encubrimiento agravado, ocultación o encubrimiento de infractores, obstrucción de la investigación, complicidad de evasión y complicidad de evasión agravada.
De acuerdo con el expediente, el 6 de septiembre de 2026 fue arrestado en flagrante delito Mailin Enrique Correa, en el distrito municipal El Cedro, municipio Miches, luego de que agentes policiales le ocuparan una pistola Glock, modelo 22, calibre .40, con cargador y seis cápsulas, presuntamente sin documentación para su tenencia y porte. El detenido, el arma y el expediente investigativo fueron entregados al agente Starling Febles, en una remisión que habría sido recibida y firmada por él a las 10:31 de la mañana. La investigación deja así una advertencia institucional: el estreno de los nuevos tipos penales coincide con una pesquisa por presunta obstrucción desde dentro de la propia estructura encargada de hacer cumplir la ley.
