ÉVIAN (FRANCIA).– La reunión de líderes del G7 terminó este miércoles en Évian sin una declaración conjunta de los jefes de Estado y de Gobierno. El cierre dejó el resultado político dividido en nueve comunicados distintos, en los que el grupo expresó su apoyo a Ucrania, su disposición a intensificar la presión sobre Rusia y su intención de cooperar para asegurar el tránsito libre por Ormuz, aunque todo quedó recogido en documentos parciales y no en una posición unificada.
Entre las medidas anunciadas está el aumento del suministro a Ucrania de capacidades militares de largo alcance y de defensa aérea, así como de sistemas e interceptores, además de licencias para que el país eleve su producción militar. También prometieron reforzar las sanciones contra Rusia para presionar su economía de guerra. En Oriente Medio, reiteraron que el paso por Ormuz debe quedar libre de peajes, señalaron que la coalición multilateral encabezada por Francia y el Reino Unido puede desempeñar un papel clave en la reanudación del tráfico mediante la protección de los buques y subrayaron que Irán no se hará «nunca» con un arma nuclear.
Los líderes acordaron además crear, con respaldo de la Agencia Internacional de la Energía, un mecanismo común de vigilancia y respuesta para anticipar crisis de suministro energético y perturbaciones en las cadenas de suministro. A ello sumaron una mayor coordinación para reducir la dependencia de minerales críticos y el objetivo de que la dependencia de tierras raras e imanes permanentes de un único distribuidor baje a menos del 60 % para 2030. Sin embargo, el paquete de anuncios deja abierta la evaluación sobre su aplicación real y sobre la capacidad del bloque para convertir consensos dispersos en resultados verificables.
