La nueva subida del petróleo volvió a poner bajo tensión, al mismo tiempo, a los consumidores y a las finanzas públicas en República Dominicana. El barril WTI cerró el viernes en US$103.27, luego de aumentar US$3.80, mientras los combustibles locales siguen incorporando un componente impositivo elevado. En la gasolina Premium, que se vende a RD$358.10 por galón, RD$105.00 son impuestos, equivalentes al 30% del precio; en la regular, la carga tributaria llega al 29.15% del valor.
La evolución del mercado internacional acentúa un contraste que exige vigilancia sobre la gestión de Hacienda y del gobierno dominicano. Pese a que se esperaba un aumento en la producción de países petroleros, el WTI cerró la jornada con un alza de 3.82%, y el Brent terminó en US$116.72, tras subir US$3.55 y registrar un incremento de 3.14% para los contratos futuros hasta diciembre. Este lunes, el WTI abrió en US$102.86 y después se situaba en US$101.76, mientras el Brent abrió en US$117.20 y más tarde marcaba US$115.38.
De acuerdo con el texto, el encarecimiento del crudo es un detonante por la presión que ejerce sobre los subsidios y, por esa vía, sobre las cuentas públicas. En ese escenario, el Gobierno ha destinado más de RD$42,163 millones al subsidio de los combustibles en lo que va de 2026 y prevé que la cifra pueda llegar a RD$50,000 millones al cierre del año. Aunque algunos analistas estiman que en los próximos seis meses el petróleo empezará a bajar, con proyecciones de US$96.11 para el WTI y US$89.05 para el Brent a junio de 2027, el panorama actual deja abierta la exigencia de rendición de cuentas sobre el peso combinado de los impuestos y los subsidios en un bien esencial.
