WASHINGTON. – La Administración del presidente Donald Trump anunció un endurecimiento de los controles sobre las visas de visitante, tras detectar su uso en casos relacionados con el denominado «turismo de maternidad», una práctica por la que mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y buscar que sus hijos obtengan la ciudadanía por nacimiento.
Según el Departamento de Estado, la vigilancia se ha reforzado y se están desarticulando redes internacionales que presuntamente organizaban esos desplazamientos. La institución reiteró que no se puede obtener una visa de turismo cuando el objetivo principal del viaje es que un hijo adquiera la ciudadanía estadounidense al nacer en territorio norteamericano. En una publicación oficial, el organismo insistió en que «ningún extranjero puede obtener una visa de visitante con el propósito principal de que un niño adquiera la ciudadanía estadounidense mediante el nacimiento en Estados Unidos».
La medida fue presentada como parte de una estrategia más amplia de la Casa Blanca para restringir lo que considera abusos del sistema migratorio. De acuerdo con el propio Gobierno, las investigaciones han detectado organizaciones que asesoraban a solicitantes de visas, preparaban respuestas para entrevistas consulares y coordinaban servicios médicos y de alojamiento en Estados Unidos. La información divulgada señala que una operación identificada en África involucraba a más de un centenar de personas que presuntamente usaron documentación fraudulenta y gestores especializados, mientras que en Europa fueron detectados más de 400 casos sospechosos desde 2024. Como resultado de esas pesquisas, cientos de visas han sido canceladas, en un escenario que vuelve a situar el foco sobre la capacidad de control y supervisión del sistema migratorio.
