Pese a que hace cuatro años se ordenó su eliminación, el cobro de US$10 por concepto de tarjeta de turista a ciudadanos dominicanos continúa vigente en la práctica. Aunque hay un mandato legal para que no se les aplique a los quisqueyanos, el cargo todavía se suma de forma automática en los boletos aéreos, de modo que los viajeros dominicanos y los residentes extranjeros deben gestionar el reembolso ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
La Resolución 217-2022 estableció que los dominicanos dejaran de asumir ese costo, pero su ejecución completa sigue frenada por limitaciones tecnológicas en los sistemas de cobro de las aerolíneas. La distancia entre lo dispuesto oficialmente y lo que ocurre en realidad vuelve a poner sobre la mesa dudas sobre la capacidad de las autoridades para hacer efectiva una medida ya aprobada y evitar que los ciudadanos mantengan el trámite extra para recuperar su dinero.
Durante 2023, varias aerolíneas buscaron suspender la eliminación del cobro mediante un recurso ante el Tribunal Superior Administrativo, pero el intento fue rechazado. Ese mismo año, Manuel Féliz y Germán Ramírez depositaron una acción directa de inconstitucionalidad contra la Norma 08-2018 de la DGII. El Tribunal Constitucional concluyó que los dominicanos no pueden ser considerados turistas en su propio país y, por tanto, no deben pagar ese tributo, aunque aplazó los efectos de la sentencia por dos años para dar tiempo a que las instituciones competentes adapten los sistemas de cobro.
