La detención de Walfred Díaz Paulino, alias «Walfry», difundida por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) como un resultado operativo, también vuelve a colocar sobre la mesa los hechos criminales que le atribuían en Santiago. El hombre estaba entre los 10 delincuentes más buscados de esa provincia y, de acuerdo con las autoridades, se le vinculaba con múltiples hechos violentos y con la red de microtráfico encabezada por Joel Ambiorix Pimentel, alias «la Jota».
Según el comunicado oficial, Díaz Paulino era acusado de participar presuntamente en el asesinato de Máximo Amador Gutiérrez De León, así como de herir y atentar contra María de los Ángeles Núñez Ventura, Bertrant Jacques, Fresnel Pierre y Esaie Deplan. Las autoridades también lo describen como un individuo «altamente peligroso» cuyos presuntos hechos mantenían en zozobra a varios sectores de Santiago, un escenario que vuelve a situar en primer plano el impacto ciudadano de estructuras criminales que lograron operar mientras se acumulaban denuncias y expedientes.
La captura ocurrió en La Vega, en el sector La Lima, durante un operativo de la DNCD coordinado con el Ministerio Público. De acuerdo con la versión oficial, en la intervención se ocuparon 263 gramos de un polvo blanco presumiblemente cocaína, 52 gramos de marihuana, nueve dosis de un material rocoso que se presume es crack, además de un teléfono celular y dinero en efectivo. Aunque las autoridades presentaron la detención como parte de sus acciones conjuntas en la región Norte, el caso deja abierta la exigencia de seguimiento sobre cómo un señalado por homicidio, atentados y vínculos con microtráfico pudo mantenerse como amenaza activa para varios sectores antes de su captura.
