La defensa del exprocurador Jean Alain Rodríguez elevó la presión sobre el Ministerio Público al retarlo a presentar una sentencia, decisión o resolución judicial que pruebe que ha provocado retrasos en el caso Medusa, en un nuevo episodio que coloca bajo escrutinio la consistencia del discurso oficial sobre las supuestas tácticas dilatorias.
Carlos Balcácer sostuvo que jueces que conocieron distintas etapas del expediente, incluida la audiencia preliminar y revisiones en corte, ya habían establecido que sus representados no aplazaron el proceso. También afirmó que hace aproximadamente dos meses un tribunal evaluó los aplazamientos y concluyó, según su interpretación, que la defensa no había retrasado el curso del caso. El abogado añadió que, en la jornada de conocimiento de incidentes anulados por la nueva jueza, la defensa presentó sus planteamientos de forma más breve que en ocasiones anteriores para mostrar disposición de avanzar.
El señalamiento vuelve a poner el foco en la gestión del proceso y en la necesidad de fiscalización sobre cómo se comunica un expediente de alto perfil cuando las decisiones judiciales citadas por la defensa apuntan en otra dirección. Balcácer incluso vinculó ese contraste con la sentencia de extinción del proceso, que atribuyó al vencimiento del plazo, a la ausencia de dilaciones imputables a los acusados y al principio de plazo razonable, además de sostener que el Ministerio Público no apeló esa decisión. En un contexto de desgaste institucional, el caso revive el debate sobre resultados, rendición de cuentas y la distancia entre la narrativa pública y el desempeño real del sistema de justicia.
