El ministro de Turismo, David Collado, hizo entrega de equipos tecnológicos, audiovisuales y herramientas a tres centros de formación de Ciudad Colonial, en una acción oficial dirigida a fortalecer capacidades técnicas y operativas ligadas al turismo y a las economías locales. Las instituciones favorecidas fueron el Centro de Formación en Hostelería y Turismo de la Asociación de Ayuda a las Familias (ADAF), la Escuela Taller de Santo Domingo del Ministerio de Trabajo y el Centro Tecnológico Cardenal López Rodríguez (Centro Colonial) de la Fundación San Valero.
Esta entrega se enmarca en el Plan de Mejora de las Escuelas Técnicas y de Oficios, ejecutado por el Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial (PIDTUCC) e impulsado por el Ministerio de Turismo. En el acto, Collado ubicó el aporte dentro del programa del BID en Ciudad Colonial Santo Domingo y lo valoró en cinco millones de pesos en equipos tecnológicos, audiovisuales y herramientas. También lo presentó como parte de una estrategia de desarrollo y lo vinculó a las obras ejecutadas en la zona mediante un programa de 90 millones de dólares.
Más allá del anuncio, la intervención deja abierto un punto de fiscalización sobre la gestión: si el volumen de recursos y la cadena de actos oficiales están produciendo mejoras verificables en empleabilidad y formación, o si el énfasis sigue concentrado en la narrativa de recuperación de la Ciudad Colonial. En ese contraste entre discurso y resultados es donde crece la exigencia de rendición de cuentas sobre el uso de fondos, la prioridad ciudadana de la inversión y el impacto real de estas acciones en la vida de los jóvenes, en un escenario político donde figuras como Collado y Carolina Mejía quedan cada vez más expuestas al desgaste de gestión y al escrutinio institucional.
