La muerte de una paciente oncológica de 24 años, que no alcanzó a llegar a tiempo desde Oruro hasta La Paz para recibir radioterapia, volvió a poner en evidencia el efecto directo de los bloqueos de carreteras sobre el acceso a servicios esenciales en Bolivia. Este martes, el Ministerio de Salud informó que la mujer falleció durante el trayecto, después de que la ambulancia tuviera que tomar rutas alternas por los cortes promovidos por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según el reporte oficial, la paciente tenía un coriocarcinoma en estadio IV con sangrado tumoral persistente y recibía tratamiento para estabilizar su estado. El traslado del lunes contó con la presencia de personal médico y representantes de organizaciones de derechos humanos, pero eso no evitó un desenlace que el propio ministerio describió como reflejo del “grave impacto” de los bloqueos sobre pacientes que requieren atención continua, especializada y oportuna.
A este caso se suman otras cuatro muertes reportadas durante los conflictos: un niño de 12 años y tres mujeres, entre ellas una ciudadana de Belice, que tampoco recibieron atención médica de emergencia por el corte de rutas, de acuerdo con informes del Gobierno. Mientras La Paz, El Alto y Oruro aparecen entre las ciudades más afectadas, el reporte oficial también señala que otros tres pacientes oncológicos de Oruro necesitan ser trasladados a La Paz, lo que mantiene abierto un frente humanitario y de gestión que sigue exigiendo respuestas y garantías efectivas para la población.
