LA PAZ.- El Congreso de Bolivia dio vía libre al presidente Rodrigo Paz para recurrir al Ejército en el despeje de carreteras ocupadas por manifestantes que piden su renuncia, en un panorama atravesado por cinco semanas de protestas y por la peor crisis económica que afronta el país en cuatro décadas. La decisión, aprobada por la Cámara de Diputados tras una sesión de 15 horas y ya respaldada por el Senado, queda ahora en manos del mandatario para su promulgación.
Los bloqueos han mantenido bajo presión a varias regiones y han generado una grave escasez de alimentos, medicinas y combustibles en La Paz y El Alto, además de impactar en Cochabamba, Oruro y Potosí. Campesinos, mineros, transportistas y otros trabajadores sostienen las protestas en al menos 80 puntos del país, mientras se agrava el costo social de una crisis que el poder no ha conseguido encauzar en sus primeros seis meses de gestión.
Paz también estudia declarar el estado de excepción, una medida que abriría la puerta a un uso más amplio de la fuerza militar y a la restricción de las libertades de reunión y movilización, piezas centrales del conflicto actual. Uno de los artículos de la ley aprobada establece además que los uniformados, durante ese estado, «gozarán de presunción de legalidad» y que el gobierno asumirá su defensa legal. El debate se da después de que policías antimotines lanzaran gases lacrimógenos contra campesinos en San Julián, en Santa Cruz, con saldo de seis policías y 14 civiles heridos.
