Las costas del municipio de Baní, en la provincia Peravia, fueron escenario del decomiso de 555 paquetes de presunta cocaína, un operativo que volvió a evidenciar la capacidad de las redes criminales para trasladar cargamentos por vía marítima pese al despliegue oficial. En la acción fueron arrestados tres hombres de nacionalidad dominicana que iban a bordo de una embarcación de 27 pies de eslora.
Según la DNCD, la droga estaba escondida debajo de los asientos de la lancha. Esa modalidad, de acuerdo con la propia institución, consiste en modificar la estructura interna de las narcolanchas para habilitar compartimientos secretos y dificultar la detección en alta mar. Además de los detenidos, las autoridades ocuparon un celular, cinco garrafones para combustible y otras evidencias asociadas al proceso investigativo.
En el operativo participaron la Armada de República Dominicana, la Fuerza Aérea, el Ministerio Público y varios organismos internacionales, entre ellos la JIATFS, el Comando Sur de Estados Unidos, la DEA, la INL, el CBP y la Fuerza Aérea de Colombia. Mientras el Ministerio Público y la DNCD aseguran que continúan las pesquisas para identificar a otros miembros de la red, el caso deja sobre la mesa la pregunta de cómo estas estructuras siguen operando en las costas dominicanas y hasta qué punto se está conteniendo el tráfico internacional.
