La Asociación Dominicana de Avicultores (ADA) respaldó la ley que deja fija la exoneración al sector agropecuario y pidió observar su efecto real sobre la actividad productiva. El apoyo del gremio pone el foco en un punto central: la seguridad jurídica de la medida, pero también abre la puerta a una evaluación más estricta sobre sus resultados.
De acuerdo con lo planteado por la entidad, la ley ofrece un marco estable para el agro. Sin embargo, el debate no se agota en la aprobación de la disposición ni en su carácter de incentivo, sino en si esa exoneración se traduce en más inversión, mayor producción y mejor abastecimiento.
Ese seguimiento resulta clave porque toda medida de apoyo estatal o de alivio tributario debe medirse por su impacto concreto y no solo por su formulación legal. En este caso, el interés público pasa por verificar si la exoneración fija fortalece de manera efectiva al sector y si sus beneficios llegan a la cadena productiva y al consumidor.
ADA, al respaldar la iniciativa, se suma a una discusión que seguirá abierta sobre transparencia, eficiencia y resultados. La pregunta de fondo ya no es únicamente si el agro cuenta con un marco más seguro, sino qué efectos verificables dejará la política en el tiempo.
