El presidente Luis Abinader dispuso el ascenso de 634 agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en cumplimiento del decreto 301-23 que crea el reglamento de la “Carrera del Agente de la DNCD”, una decisión que formaliza por primera vez promociones dentro de la estructura civil del organismo y que vuelve a poner atención sobre una institucionalidad que permanecía sin ese reconocimiento desde la fundación de la entidad.
Los ascensos abarcan distintas categorías de la escala jerárquica civil, entre ellas agentes primero, segundo y especial, así como oficiales primero, segundo y especial, además de inspector primero e inspector segundo. De acuerdo con el comunicado citado en la información original, la disposición impacta al personal operativo y auxiliar de la clase civil que trabaja en la DNCD y que no proviene de las Fuerzas Armadas ni de la Policía Nacional, en un paso que regulariza la escala jerárquica interna.
En el texto oficial, Abinader felicitó a los agentes de la DNCD por su labor contra el narcotráfico y sus delitos conexos, mientras el vicealmirante José M. Cabrera Ulloa agradeció el apoyo del mandatario al organismo. Más allá del anuncio, la decisión deja sobre la mesa la necesidad de seguimiento público a cómo se consolida esa carrera dentro de la DNCD y a los resultados concretos de los recursos, equipos y estructura institucional que, según la propia versión oficial, se han venido fortaleciendo en el combate al narcotráfico y la criminalidad organizada transnacional.
