Este viernes, el Gobierno entregó 700 apartamentos del Plan Nacional de Viviendas Familia Feliz en la Urbanización San José, en Santo Domingo Norte, en una actividad encabezada por el presidente Luis Abinader. Aun así, según las propias autoridades, solo 434 de esas unidades cuentan ya con familias adjudicatarias, una diferencia que pone la atención en el ritmo de ocupación y en el alcance efectivo del programa.
En el acto, el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor -Ito- Bisonó, presentó la iniciativa como una política pública enfocada en la gente y destacó que casi el 60 % de los titulares son mujeres, además de una alta proporción de jóvenes entre 18 y 35 años. También señaló que el Estado ha aportado subsidios superiores a los 477 millones de pesos en este proyecto, un dato que refuerza la demanda de rendición de cuentas sobre el uso de los recursos públicos y los resultados concretos de cada fase.
De su lado, el gerente del proyecto San José, Manuel Emilio Bisonó Pacheco, explicó que el desarrollo contempla más de 1,500 viviendas. Indicó además que esta segunda etapa incluye acueducto propio, sistema de tratamiento de aguas residuales, redes eléctricas, áreas verdes, espacios recreativos y calles pavimentadas. En medio del discurso oficial sobre vivienda digna, la entrega vuelve a colocar sobre la mesa la presión ciudadana para que los anuncios se conviertan en adjudicaciones efectivas y en soluciones habitacionales verificables para más familias.
