SAMANÁ.- Luis Abinader encabezó este sábado en el Politécnico Zuleica Acosta, en Santa Bárbara de Samaná, la jornada de inclusión social “Primero Tú”, integrada al programa Gobierno Contigo, en una nueva apuesta del Gobierno por mostrar proximidad con las familias vulnerables en medio de la exigencia de que esa presencia institucional se traduzca en resultados verificables y no únicamente en operativos de alto impacto político.
En su intervención, el presidente mencionó obras de infraestructura en la provincia, entre ellas el puerto de Arroyo Barril, la remodelación del puerto de Santa Bárbara de Samaná, la avenida de entrada a la ciudad, el programa de titulación de terrenos y la remoción del hospital provincial. Con ese planteamiento oficial quedó expuesto el contraste central: si esas inversiones aún requieren ser complementadas con políticas sociales para atender las necesidades de la población, sigue abierta la pregunta sobre cuánto de esa agenda ha logrado aliviar de manera efectiva las carencias que continúan impulsando estas jornadas focalizadas.
“El Gobierno está para servir a su pueblo, especialmente a quienes más lo necesitan”, afirmó el mandatario, al invitar a los ciudadanos a conocer los programas y servicios de las más de veinte instituciones participantes. La frase quiso reforzar el mensaje de servicio, pero también volvió a reabrir el debate sobre la dependencia de operativos presenciales para canalizar ayudas y orientar a la población sobre dónde acudir, una señal de que la relación entre Estado y ciudadanía sigue requiriendo vigilancia, seguimiento y rendición de cuentas más allá del acto oficial.
De su lado, el director general de los Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (PROPEEP), Robert Polanco, explicó que la jornada marca el inicio formal del programa Gobierno Contigo en Samaná, tras consultas con líderes comunitarios y organizaciones sociales para identificar las principales necesidades de la provincia. Ese punto refuerza la alerta institucional sobre una demanda que la sociedad civil viene colocando en primer plano: escuchar diagnósticos comunitarios solo tendrá valor político y social si el Gobierno convierte esa información en soluciones sostenidas, medibles y menos dependientes de la puesta en escena del poder.
