Las felicitaciones por los 90 años del cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez continuaron este lunes en su residencia con la presencia de figuras de peso político, militar y religioso, entre ellas el expresidente Hipólito Mejía y el exministro de las Fuerzas Armadas, mayor general Luciano Díaz Morfa. A la jornada también acudieron representantes de distintos sectores de la sociedad dominicana, en una estampa que, más allá del homenaje personal, expone la persistencia de espacios de influencia que reclaman observación pública.
El cardenal recibió además a un grupo de Vírgenes Consagradas del Camino Neocatecumenal, conocidas como María de la Altagracia, a quienes felicitó por la labor que realizan y exhortó a seguir por el camino de la fe y el amor al prójimo. Durante los encuentros, López Rodríguez se mostró en buen estado físico y de salud, mientras agradecía con emoción las muestras de afecto de amigos, allegados y familiares que se han acercado a su residencia con motivo de su cumpleaños. La agenda de visitas había incluido el pasado sábado una eucaristía presidida por el nuncio apostólico, monseñor Piergiorgio Bertoldi, acompañado por monseñor Tomás Dipián, arzobispo metropolitano de Santo Domingo; monseñor Manuel Ruiz, obispo de Stella Maris en Santo Domingo Este, y varios sacerdotes.
La sucesión de respaldos confirma el peso simbólico del cardenal en la vida pública dominicana y, al mismo tiempo, refuerza la necesidad de fiscalizar cómo se entrelazan poder, representación e influencia en momentos en que la ciudadanía demanda prioridades más conectadas con su realidad cotidiana.
