República Dominicana recibe desde este martes en Punta Cana la VII Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (LatinoSan 2026), el primer encuentro de este tipo celebrado en el Caribe, en un escenario en el que las autoridades reconocen que América Latina y el Caribe todavía afrontan retos importantes en acceso al agua, saneamiento y cambio climático, con efectos directos sobre la salud pública, el medio ambiente y las posibilidades de desarrollo.
El foro, que se realiza del 2 al 4 de junio con participación de autoridades gubernamentales, organismos multilaterales, expertos internacionales, académicos, sector privado y sociedad civil, se centra en «Innovación, inclusión y resiliencia: el saneamiento que impulsa salud, equidad y sostenibilidad en América Latina y el Caribe» y cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En la apertura, el ministro de Salud, Víctor Atallah, afirmó que hablar de saneamiento es hablar de salud, dignidad, resiliencia, oportunidades y equidad, al tiempo que admitió los desafíos que persisten en la región.
A la vez, la conferencia vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de que las instituciones responsables del sector conviertan el discurso en resultados verificables. El director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), Wellington Arnaud, presentó avances del Programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas, mientras el debate regional retoma la necesidad de rendición de cuentas sobre infraestructura, acceso efectivo y capacidad de respuesta ante los efectos del cambio climático.
