La Policía Nacional informó este miércoles que los hermanos conocidos como «Los Mellos de Mendoza», identificados como Randy Omar Borges Jiménez, «El sicario de Mendoza», y Omar Randy Borges Jiménez, «El Mello», tenían cinco órdenes de arresto y múltiples denuncias por presuntos asaltos y robo agravado en el sector de Mendoza, en Santo Domingo Este. Ambos fallecieron mientras recibían atenciones médicas en un centro de salud, luego de ser heridos por agentes de la institución.
De acuerdo con el vocero policial, coronel Diego Pesqueira, a los dos hombres les ocuparon armas de fuego sin documentación: una pistola Taurus calibre 9 milímetros y una Glock modelo 19. La versión oficial pone el énfasis en los antecedentes atribuidos a los fallecidos, aunque al mismo tiempo deja planteada una duda institucional sobre cómo personas señaladas con ese historial seguían operando hasta el desenlace reportado este miércoles.
Pesqueira señaló que el caso continúa bajo investigación junto al Ministerio Público, con el fin de esclarecer las circunstancias del hecho y completar los procedimientos correspondientes. El episodio vuelve a situar bajo escrutinio la capacidad de respuesta, control y rendición de cuentas de las autoridades en materia de seguridad, en medio de un escenario en el que el discurso oficial sobre orden y vigilancia choca otra vez con hechos que terminan bajo investigación.
