Richard Medina y Miguel Collado advirtieron sobre las consecuencias del endeudamiento en las finanzas públicas, con especial atención al peso que implica el pago de intereses sobre los ingresos del Estado. Sus señalamientos vuelven a poner bajo la lupa la sostenibilidad fiscal y el uso de los recursos públicos en un escenario en el que, según Medina, para frenar el ritmo de crecimiento de la deuda sería necesario reducir el déficit fiscal o alcanzar una expansión económica mucho mayor.
Medina, coordinador académico de la carrera de Economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), afirmó que en las condiciones actuales resulta difícil que el déficit fiscal disminuya debido a la presión del subsidio a las gasolinas. Explicó además que, probablemente, este año subirá a 3.8 % del producto interno bruto (PIB) por el peso adicional de esos subsidios en el gasto público. La advertencia dibuja un panorama en el que las decisiones fiscales siguen trasladando presión al presupuesto.
Por su parte, Collado, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), aseguró que el nivel y la velocidad del endeudamiento público deben despertar preocupación. Señaló que para 2026 el pago de intereses de la deuda pública está presupuestado en 26.2 % de los ingresos tributarios, es decir, que de cada 100 pesos de impuestos, 26 se destinan solo a intereses. También indicó que la deuda del sector público no financiero (SPNF) llegó a US$66,409 millones en abril, un aumento de 107 % respecto a 2018, y que al sumar los pasivos del Banco Central la cifra asciende a US$82,791 millones. A juicio de Collado, más que medir la deuda sobre el PIB, debe observarse cuánto de los ingresos tributarios queda comprometido, un dato que refuerza la exigencia de vigilancia sobre el costo real del endeudamiento para los contribuyentes.
