SANTO DOMINGO.– Margarita Cedeño abrió una discusión de fondo sobre la vida pública: si el país está formando dirigentes para los retos de hoy o para administrar escenarios que ya pertenecen al pasado. En una reflexión publicada en su cuenta de X, afirmó que los problemas actuales exigen nuevas formas de pensar, actuar y relacionarse, al advertir que muchas respuestas tradicionales ya no son suficientes.
“Llegar a donde se decide no basta. Hay que transformar la manera en que se decide”, expresó Cedeño, al marcar la distancia entre acceder al poder y tener capacidad real para producir respuestas eficaces. Para sostener su planteamiento, citó el enfoque de Ronald Heifetz, que distingue entre problemas técnicos y desafíos adaptativos, estos últimos ligados a cambios en creencias, conductas y formas de relación.
A su juicio, “casi todo lo que hoy nos pesa como país pertenece al segundo grupo”, por lo que no se resuelve solo con órdenes ni con esquemas heredados. En esa línea, defendió un liderazgo con empatía, escucha y construcción de consensos, y subrayó que esas cualidades no deben interpretarse como debilidad, indecisión o falta de convicciones. También, desde su experiencia como mujer, señaló las exigencias desiguales que enfrentan quienes ocupan posiciones de liderazgo, en un debate que vuelve a poner bajo escrutinio la calidad de las decisiones públicas y la necesidad de una conducción más conectada con la realidad social.
