Fernando Capellán, presidente y director de Codevi, afirmó que la relación económica entre República Dominicana y Haití sigue sin una planificación de mediano y largo plazo. Al intervenir en la Cepal, reclamó planes estratégicos que sustituyan las decisiones coyunturales, en un señalamiento que reabre el contraste entre el discurso de desarrollo y la falta de un enfoque más definido del gobierno dominicano sobre un vínculo que incide en el comercio, la manufactura y la atracción de capitales.
Capellán sostuvo que las dos economías tienen capacidades complementarias: República Dominicana puede aportar proveedores y cadenas de suministro, mientras Haití cuenta con mano de obra para determinadas actividades industriales. Sin embargo, advirtió que esa cooperación debe organizarse con reglas y bajo el respeto a la soberanía, la seguridad y las leyes de cada país, lo que sitúa la discusión en el plano institucional y de fiscalización, más allá de anuncios o respuestas de corto plazo.
El empresario también llamó la atención sobre el escaso peso del componente haitiano en la planificación que conoce del Plan Meta RD 2036, orientado a duplicar el tamaño de la economía nacional. Al pedir mecanismos de comunicación y trabajo conjunto entre empresarios, gobiernos y representantes de los sectores cultural y deportivo, dejó sobre la mesa una advertencia: sin coordinación sostenida y sin incorporar a la sociedad civil y a los sectores involucrados, la integración económica seguirá dependiendo de improvisaciones en lugar de resultados verificables.
