La detención de Joan Manuel Jiménez Medina en el expediente por la muerte de Emmanuel Contreras reaviva el escrutinio sobre la actuación de las autoridades, en una investigación atravesada por versiones contrapuestas acerca de la cuenta bancaria a la que la víctima transfirió RD$15,000 por la compra de un teléfono celular. Contreras murió luego de recibir una golpiza en Los Praditos, en el Distrito Nacional.
Jiménez Medina se entregó este lunes en la dotación de la Policía Nacional en Neiba, provincia Bahoruco, junto con sus abogados Manuel Sena y Richard Ferreras Segura. Su defensa afirmó que es inocente de las acusaciones del Ministerio Público y pidió una pesquisa exhaustiva sobre la cuenta mencionada. En ese sentido, el jurista Manuel Sena indicó que la terminal 5848, a la que se atribuye la transferencia, no corresponde a la cuenta de su representado, a quien vinculó con otra numeración y con una cuenta abierta de forma presencial en el Banco de Reservas de la República Dominicana.
El propio señalado sostuvo que no tiene relación con el caso y que tampoco conoce ni a la víctima ni a Lenin Jhericop Núñez de León, quien permanece en prisión preventiva como presunto agresor. Así, el proceso queda atravesado por una exigencia central de rendición de cuentas: precisar a quién pertenece la cuenta bajo investigación y disipar las dudas que siguen abiertas en un caso que ya dejó una víctima fatal.
