El consumo aparente de huevos en República Dominicana pasó de 4,398,048 quintales en 2020 a 6,722,570 en 2025, un alza de 52.8% según datos del Ministerio de Agricultura. La producción nacional también subió en ese período, al pasar de 2,753.4 millones de unidades a 4,467.6 millones en 2025, para un crecimiento acumulado de 62.3%.
Lejos de ser solo una señal de dinamismo, las cifras retratan la creciente dependencia de muchas familias de un alimento que sigue siendo una de las opciones más accesibles para resolver comidas diarias. José Pichardo, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Gallinas Ponedoras (Asonaprop), atribuyó el mayor consumo al precio y a la versatilidad del producto. “El huevo es el producto más nutritivo, rico en vitaminas y minerales, fácil de preparar y muy versátil”, afirmó. Ese argumento, sin embargo, también expone el contraste entre el discurso de mejoría y la realidad del hogar: cuando un alimento básico gana más espacio en desayuno, almuerzo y cena, el foco público se desplaza hacia el poder adquisitivo y la necesidad de seguimiento a los costos de producción y venta. La tendencia se mantiene en 2026. En el primer semestre, la producción alcanzó 2,439.7 millones de huevos, mientras Pichardo estimó que actualmente se producen entre 400 y 420 millones al mes.
El dato confirma capacidad de oferta, pero también deja abierta una exigencia de rendición de cuentas sobre cómo ese crecimiento se traduce en estabilidad real para los consumidores, en un contexto donde la gestión de resultados sobre bienes esenciales sigue bajo escrutinio ciudadano.
