República Dominicana pidió revisar en Naciones Unidas los criterios con que se clasifica a los países de renta media, al sostener que el ingreso per cápita no alcanza para medir las vulnerabilidades económicas, sociales y ambientales que arrastran estas economías. La posición fue presentada por la viceministra de Asuntos Económicos y Cooperación Internacional, Vilma Arbaje de Contreras, durante la 11.ª Reunión Ministerial del Grupo de Países de Renta Media, en el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General.
El planteamiento introduce un contraste con el discurso oficial de estabilidad macroeconómica: la propia funcionaria reconoció que, pese al crecimiento, República Dominicana sigue expuesta a fenómenos naturales, a la volatilidad de los mercados externos y al peso de la deuda. En ese contexto, Arbaje de Contreras advirtió que la clasificación de renta media no debe convertirse en una barrera para acceder a cooperación y financiamiento, y afirmó que “la categoría de renta media no puede convertirse en un castigo”. La delegación dominicana también reclamó que el Plan Estratégico de Acción para los países de renta media deje de ser una formulación general y funcione como una herramienta práctica, articulada con estrategias nacionales.
Entre las prioridades citadas estuvieron la creación de empleos dignos, la formalización, el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas, la resiliencia ante desastres, la transformación digital y la movilización de inversión privada, una agenda que vuelve a colocar bajo escrutinio la distancia entre las necesidades sociales y la capacidad de respuesta efectiva del Estado.
