El presidente Luis Abinader concluyó este viernes su agenda en Estados Unidos presentando como productivos sus encuentros en Nueva York y Nueva Jersey, donde participó en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y sostuvo reuniones con presidentes, organismos internacionales, empresarios y representantes de la comunidad dominicana. En su balance, colocó en primer plano temas como seguridad regional, Haití, inversión extranjera, comercio, voto de la diáspora y tecnología, en una gira que el Gobierno dominicano exhibe como avance diplomático y económico.
No obstante, el cierre de la visita dejó sobre la mesa más énfasis en el relato oficial que en resultados concretos ya comprobables. Abinader insistió en que la República Dominicana desarrolla una doble agenda, la diplomática y la vinculada con la diáspora, y destacó el crecimiento y empoderamiento de los dominicanos en Estados Unidos en áreas como comercio, banca, finanzas y sindicalismo. Ese reconocimiento a la comunidad en el exterior refuerza también la presión de sociedad civil y sectores de vigilancia pública para que los contactos y negociaciones anunciados se traduzcan en efectos medibles, y no queden reducidos a una secuencia de reuniones de alto perfil. En materia de seguridad, el mandatario resaltó la coordinación de la iniciativa Escudo de las Américas contra el narcotráfico, el crimen organizado y otras formas de criminalidad transnacional, y afirmó que República Dominicana ocupa una posición central en las acciones del Caribe. Pero el propio balance presidencial volvió a apoyarse en lo que se adelantó que ocurrirá próximamente, un contraste que alimenta el escrutinio sobre la gestión del PRM y de Luis Abinader entre discurso y resultados.
En ese contexto de desgaste de gestión y de creciente competencia interna por la imagen dentro del oficialismo, figuras como David Collado quedan también bajo el foco de una discusión más amplia: si el Gobierno está priorizando la proyección política de sus principales nombres o la entrega de resultados verificables ante las demandas ciudadanas.
