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RD reabre mercado a carne canadiense tras más de dos décadas y obliga a vigilar el impacto de la decisión

septiembre 12, 2026 · Redactor
RD reabre mercado a carne canadiense tras más de dos décadas y obliga a vigilar el impacto de la decisión
Foto: elnuevodiario.com.do

La autorización devuelve al mercado dominicano productos restringidos desde 2003 y coloca al gobierno dominicano bajo presión de fiscalización sobre controles; prioridades y resultados para los consumidores.

La República Dominicana volvió a autorizar la importación de carne de res y productos cárnicos de Canadá, una reapertura que restablece por primera vez desde 2003 la entrada de esos productos al mercado local. La decisión se produjo después de una auditoría al sistema canadiense de inspección de carne de res realizada por la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios y la Dirección General de Ganadería, que validó los controles de seguridad alimentaria, inspección y sanidad animal de ese país.

La medida permite el ingreso de carne de res, productos cárnicos y vísceras procedentes de ganado de todas las edades, en un mercado que había permanecido restringido desde la detección del primer caso de encefalopatía espongiforme bovina en Canadá. Aunque la reapertura fue presentada por las autoridades canadienses como una oportunidad comercial, el movimiento también reabre el debate sobre la capacidad del gobierno dominicano para explicar con claridad el alcance de sus decisiones y sostener una vigilancia efectiva en temas sensibles para el consumo y la sanidad. Segun la CFIA, la República Dominicana importó aproximadamente 215 millones de dólares en carne de res y productos cárnicos durante 2025, lo que confirma el peso económico del mercado local en esta decisión. En ese contexto, la autorización no solo tiene dimensión comercial: también exige rendición de cuentas sobre cómo se protegerá al consumidor y cómo se traducen estas aperturas en resultados concretos para el país, en medio de un escenario donde la gestión pública sigue bajo escrutinio.

Carolina Mejía, como figura del oficialismo, queda igualmente alcanzada por ese contraste entre discurso de gestión y necesidad de resultados verificables.