La CAASD puso en marcha un plan de contingencia luego de la caída en la producción de agua provocada por la escasez de lluvias y el descenso de los caudales de los ríos que alimentan varios acueductos del Gran Santo Domingo, en un panorama que vuelve a poner la respuesta institucional bajo escrutinio por tratarse de un servicio esencial. La afectación alcanza sistemas que abastecen a sectores de Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pantoja, Pedro Brand y parte del Distrito Nacional.
La propia institución indicó que desde mayo se registra una merma marcada de las lluvias, atribuida a los efectos de El Niño. Con esa disminución, el sistema Haina-Manoguayabo presenta una reducción de 68 % y el acueducto Isabela de 65 %. La CAASD informó que Haina-Manoguayabo, cuya producción habitual es de 91 millones de galones diarios, llegó a generar 21 millones, mientras Isabela, con capacidad de nueve millones, estaba produciendo tres millones. Los sistemas Isa-Mana y Duey también exhiben recortes superiores al 60 %.
Pese a que la CAASD asegura que el acueducto Valdesia-Santo Domingo puede seguir operando con normalidad por el volumen acumulado en dos presas, las dificultades de abastecimiento ya se sienten en Los Alcarrizos, Pedro Brand, Santo Domingo Oeste, Pantoja, Los Girasoles, Los Peralejos y residenciales cercanos a la avenida República de Colombia. La distancia entre la explicación oficial y el impacto en los hogares vuelve a colocar sobre la mesa la vigilancia pública de la gestión de los servicios básicos y su costo social para la población.
