Estados Unidos donó este sábado 48.000 dólares a autoridades locales de Colombia para apoyar la lucha contra los incendios forestales, en una señal de la presión que sigue rodeando la respuesta oficial frente a una emergencia que ha consumido más de 30.000 hectáreas de bosques y cultivos, sobre todo en Tolima. La Embajada en Bogotá informó que la asistencia será entregada a las gobernaciones de Tolima y Nariño, así como a los bomberos de Yumbo y a las autoridades de Vijes, en Valle del Cauca.
La ayuda incluye sopladoras, mochilas de extinción de incendios, motosierras, batefuegos, guadañadoras, machetes, rastrillos y palas. Pero el refuerzo externo coincide con un panorama todavía abierto: según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, permanecen activos 19 incendios en seis departamentos, 11 de ellos en Tolima y cuatro en Nariño. También hay un caso en cada uno de Valle del Cauca, Cundinamarca, Caldas y Antioquia. En ese contexto, el jueves el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ordenó crear un “grupo élite especial” para perseguir a los responsables, tras denuncias de que muchos incendios han sido provocados por manos criminales. También ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables.
En Tolima operan grupos narcotraficantes y el Estado Mayor Central, la mayor disidencia de las antiguas FARC, un cuadro que vuelve a colocar el foco sobre la capacidad del Estado para anticipar, contener y rendir cuentas ante una crisis que sigue activa.
