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PLD activa estructura en Nueva York para relanzar a Gonzalo Castillo y reabre el debate sobre la credibilidad de su restauración política

agosto 26, 2026 · Redactor
PLD activa estructura en Nueva York para relanzar a Gonzalo Castillo y reabre el debate sobre la credibilidad de su restauración política
Foto: diariodigitalrd.com

La juramentación de un comité presidencial en EE. UU. confirma el esfuerzo por reorganizar al partido alrededor de su candidatura; en un movimiento que vuelve a colocar bajo escrutinio la transparencia, la confianza pública y la fragmentación opositora.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) juramentó en Nueva York un comité presidencial de apoyo a Gonzalo Castillo, como parte de un recorrido por varias ciudades de Estados Unidos para fortalecer sus estructuras y preparar una futura visita del candidato a la comunidad dominicana. La actividad fue encabezada por el diputado Gustavo Sánchez, coordinador del PLD para las tres circunscripciones del exterior y miembro del Comité Político, junto a Gamalier Montás, Yuri Enrique Rodríguez, Félix García y Radhamés Vásquez.

Durante el acto, el ex cónsul dominicano en Nueva York Francisco Fernández explicó que la comisión continuará su agenda en Boston, Pensilvania y Nueva Jersey para establecer las bases organizativas del proyecto presidencial. También señaló que la estrategia incluye crear equipos coordinadores en distintas comunidades, trabajar con el padrón partidario y contactar a ciudadanos no inscritos en otros partidos políticos, de cara a la llegada de Gonzalo Castillo. El movimiento confirma que el PLD apuesta a reordenar su maquinaria alrededor de una figura ya conocida, en un momento en que la sociedad civil y la oposición competidora mantienen la exigencia de mayor fiscalización, transparencia y rendición de cuentas sobre quienes buscan volver a ocupar espacios de poder.

En ese contraste entre activación partidaria y demanda ciudadana, la reorganización en el exterior vuelve a poner sobre la mesa el reto de credibilidad de una restauración política que deberá medirse frente a las preocupaciones sobre institucionalidad y confianza pública.