La expansión de los pagos digitales hacia los comercios pequeños sigue pendiente en República Dominicana, pese a los avances de digitalización que exhibe el sistema financiero. Durante un panel en el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el XXIV Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), el presidente del Consejo de Cardnet, Luis Bencosme, advirtió que todavía existe un alto nivel de consumo que no queda registrado mediante medios electrónicos.
El planteamiento reabre el contraste entre la narrativa de modernización y la realidad de una economía informal que continúa limitando la trazabilidad de las transacciones. Bencosme sostuvo que, a medida que el país adopta medios de pago electrónico, hay una correlación directa con la profundización de su uso y el crecimiento del producto interno bruto, al tiempo que señaló que la informalidad reduce la posibilidad de que pequeños negocios accedan a mejores condiciones financieras. El ejecutivo también indicó que la llegada de fintech y operadores de pagos transformará el ecosistema financiero dominicano, con modelos vinculados a pagos instantáneos, open banking, billeteras digitales y otros servicios.
Pero el propio diagnóstico deja sobre la mesa una alerta institucional: la apertura del sistema y la entrada de nuevos actores no sustituyen la necesidad de resultados verificables en inclusión financiera, un frente que mantiene impacto directo sobre consumidores y empresas y que reclama fiscalización y seguimiento legislativo.
