La muerte de Domingo Andrés Acevedo Peña, conocido como «El Rubito», volvió a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las autoridades ante hechos violentos que escalan en cuestión de minutos y terminan con una familia exigiendo explicaciones. El hombre, de 46 años, murió en el sector Yagüita de Pastor, en Santiago, después de una discusión durante una partida de dados por una apuesta de 50 pesos.
Según las declaraciones de sus parientes y el reporte oficial de la Policía Nacional, el conflicto comenzó cuando el agresor intentó entrar a la jugada con 50 pesos y Acevedo Peña se negó porque la apuesta mínima era de 100. A partir de ahí, el atacante lo golpeó por la espalda con una tabla, fue hacia el área de la jugada, tomó un arma blanca y le ocasionó una estocada mortal en el lado izquierdo del tórax.
Mientras los familiares describen a la víctima como un hombre de trabajo, querido en la comunidad y dedicado a la traba de gallos, la respuesta institucional sigue marcada por una explicación parcial y una captura pendiente. La Policía, junto al Ministerio Público, identificó al presunto autor solo por los alias de «Ezequiel» o «Sade» y afirmó que mantiene una persecución activa, pero el reclamo de la familia subraya el contraste entre la versión oficial y el resultado concreto: un homicidio consumado y un sospechoso todavía prófugo.
