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EE.UU. cita a cuatro periodistas del Times por la filtración sobre el nuevo Air Force One y crecen las dudas sobre transparencia

julio 15, 2026 · Redactor
EE.UU. cita a cuatro periodistas del Times por la filtración sobre el nuevo Air Force One y crecen las dudas sobre transparencia
Foto: www.elcaribe.com.do

La SIP advirtió que llevar a periodistas ante los tribunales por un reporte de interés público eleva la presión sobre la prensa y vuelve a poner en discusión los límites del poder frente a la rendición de cuentas.

La decisión judicial del Gobierno de Estados Unidos contra cuatro periodistas de The New York Times por una filtración vinculada al nuevo Air Force One reavivó las tensiones entre poder, transparencia y libertad de prensa. La medida, cuestionada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), llega después de que el diario informara sobre supuestas preocupaciones del Servicio Secreto respecto a la seguridad del avión presidencial donado por Catar y reacondicionado para los viajes oficiales de Donald Trump.

De acuerdo con el reportaje, la aeronave no reunía los estándares de seguridad del anterior avión presidencial. En vez de despejar públicamente las dudas sobre un asunto de claro interés ciudadano, el Gobierno estadounidense optó por citar a los periodistas para intentar identificar el origen de la filtración, una decisión que la SIP describió como una señal de alerta institucional.

Pierre Manigault, presidente de la SIP, advirtió que involucrar de forma directa a periodistas en procesos judiciales puede afectar el ejercicio periodístico y restringir investigaciones sobre temas de interés público. La organización añadió que este tipo de medidas puede generar un efecto intimidatorio entre los profesionales de la comunicación y dificultar la circulación de información relevante para la ciudadanía.

Al mismo tiempo, el Departamento de Estado procura identificar a quienes entregaron la información, mientras que The New York Times anunció que apelará la orden judicial al considerar que su trabajo abordó un asunto de interés público. Para la SIP, aunque las autoridades sostengan que los periodistas no son el objetivo de la investigación, la presión judicial sobre la prensa abre un precedente delicado: cuando el poder responde con citaciones en lugar de explicaciones, el debate deja de girar solo en torno a una filtración y pasa a centrarse en los controles, la vigilancia y la rendición de cuentas.