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Detenciones por saqueo entre escombros agravan la crisis institucional en Venezuela

julio 4, 2026 · Redactor
Detenciones por saqueo entre escombros agravan la crisis institucional en Venezuela
Foto: www.diariolibre.com

Cuatro agentes del CICPC fueron capturados por apropiarse de dinero entre ruinas en La Guaira; en un caso que se suma a otros arrestos y dejó a la vista el peso de la vigilancia ciudadana en plena emergencia

La captura de cuatro policías del CICPC acusados de quedarse con «bienes económicos» entre los escombros de La Guaira volvió a poner en primer plano un problema que va más allá de la sanción individual: el desgaste institucional que se hace visible incluso durante las tareas de rescate y asistencia tras los terremotos de la semana pasada. El caso se conoció luego de la circulación de videos en redes sociales, y terminó mostrando que la fiscalización ciudadana fue decisiva para sacar a la luz una conducta que golpea a víctimas de una tragedia.

De acuerdo con el comunicado oficial, los agentes fueron expulsados del organismo y serán llevados ante tribunales. Los identificados son Aguilar Reyes Maya, Fredy Rafael Lugo Oliveros, Roger Andrés Omaña y Josué Jhonatan Burgos Sánchez. Uno de ellos, conocido como «Inspector Ragnar», apareció en un video con una bolsa que contenía billetes de 100 dólares entre los escombros en Playa Grande, una escena que desató indignación pública y reforzó el contraste entre el deber de asistencia y el aprovechamiento denunciado.

No se trató de un hecho aislado. Ese mismo día, otros seis oficiales del CICPC fueron detenidos en Miranda por acusaciones de robar materiales en viviendas dañadas por el terremoto. A ello se suman reportes de saqueos cometidos por civiles y funcionarios en distintas zonas de La Guaira desde los sismos, un panorama que eleva la alerta institucional sobre la capacidad de control en medio de la emergencia y sobre el costo social de dejar expuestas a las comunidades afectadas.

Douglas Rico, director del CICPC, aseguró que estos «funcionarios, desviándose de sus deberes y aprovechándose de las labores de rescate y asistencia humanitaria, actuaron de manera indecorosa al apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros». Sin embargo, la reacción oficial no borró la imagen que detonó el caso: ciudadanos enfrentando a un agente y rompiendo el dinero en efectivo que le habían quitado, al llamarlo «vergüenza». Esa escena acabó retratando una crisis de confianza en la que la presión social apareció antes que la respuesta institucional.

El ministro de Interior, Diosdado Cabello, también se pronunció sobre el caso, mientras las detenciones abren una exigencia más amplia de rendición de cuentas por lo ocurrido en las zonas afectadas. Cuando en una emergencia se multiplican las denuncias contra quienes debían proteger bienes y personas, la discusión deja de ser solo penal: pasa a ser una advertencia sobre el deterioro del control público y sobre la distancia entre el discurso de autoridad y la realidad que terminan mostrando los propios ciudadanos.