La actuación de la Digesett en la calle Canela Mota, en Baní, terminó convertida en un nuevo punto de críticas a la gestión pública local después de que la gobernadora provincial, Ángela Yadira Báez, desautorizara el operativo y ordenara retirar a los agentes. La intervención de tránsito buscaba recuperar un tramo ocupado por una hilera de motoconchistas y, según el texto original, recibió respaldo inmediato de ciudadanos que reclamaban más orden, seguridad y fluidez.
El conflicto se centra en el tramo entre la Presidente Billini y la calle Sánchez, donde se ubica el Parque Infantil Encarnación Echavarría, conocido como “La Avenida”. En esa zona, la ocupación del espacio público por motoconchistas dificulta el estacionamiento de quienes acuden a centros médicos, oficinas públicas y plazas comerciales, además de entorpecer el tránsito vehicular y peatonal. Aunque munícipes denunciaron la situación y la Digesett ejecutó el desalojo, los transportistas informales acudieron a la Gobernación Provincial y, tras ese encuentro, la gobernadora dispuso dejar “tranquilos” a los motoristas.
La decisión echó para atrás una medida presentada como respuesta al reclamo ciudadano y dejó en evidencia un choque institucional entre la autoridad de tránsito y la Gobernación. El efecto, de acuerdo con el desarrollo de los hechos, fue el retorno del caos vehicular, el daño a comercios locales y una señal de debilidad en la aplicación de las normas sobre el uso de la vía pública.
