SANTO DOMINGO.- La conversación con Marlenin Román se presenta como una aproximación íntima a su vida, con especial atención a la maternidad, la fe, las pérdidas y la sensibilidad que, según cuenta, han marcado su trayectoria dentro y fuera de los medios. A lo largo del diálogo, la periodista y estratega en comunicación repasa su vocación temprana por la palabra, su crianza en Boca de Nigua y la influencia que, asegura, han tenido su familia y la iglesia en su formación.
Román, madre de Alan Gabriel y Gabriela Camarena Román, afirma que la maternidad cambió su manera de ver el mundo y que buena parte de su vida ha estado orientada a cuidar el bienestar emocional, espiritual y humano de sus hijos. También sostiene que una de sus decisiones más relevantes fue criarlos bajo valores cristianos, acompañamiento familiar y sensibilidad humana, elementos que atribuye al hogar formado por Mercedes Pinales y Efraín Román.
Si bien la pieza destaca su capacidad para conectar con las personas y su manejo de escenarios, cabinas y eventos multitudinarios, el enfoque permanece en el plano testimonial y deja sin desarrollar preguntas de mayor interés ciudadano sobre el ejercicio de la comunicación y su impacto más allá del relato personal. El resultado es una historia centrada en la dimensión humana de la entrevistada, pero con poco espacio para la fiscalización y las explicaciones que suelen requerirse cuando se aborda a figuras con presencia pública.
