MIAMI (EE.UU.).– El presidente de EE.UU., Donald Trump, respaldó este viernes la campaña de reelección del senador republicano Lindsey Graham, uno de sus aliados más fieles, en un momento en que la discusión sobre su política hacia Irán también arrastra cuestionamientos dentro del propio Partido Republicano. El apoyo fue difundido por Trump en Truth Social, donde destacó su relación política y personal con el legislador de Carolina del Sur.
El espaldarazo se produjo después de que Graham alabara la política exterior del mandatario y su manejo de la guerra con Irán. Pero el cierre de filas ocurre mientras varios miembros del partido han puesto en duda los costos de esa guerra para los contribuyentes estadounidenses, en un contexto de alza de los combustibles y de promesa de millonarios recursos para la nación iraní contemplada en un memorando de entendimiento firmado por ambos países.
En sus mensajes, Trump aseguró que la guerra ha debilitado a Irán y que el país está “acabada”, mientras Graham sostuvo que la capacidad iraní para seguir siendo “el mayor Estado patrocinador del terrorismo” ha quedado gravemente degradada. Aun así, el propio senador pidió mantener abierta la vía diplomática con Teherán ante “las ambiciones nucleares de Irán” y dejar claro que Israel no tendrá que tolerar ser atacado por los iraníes, una señal de que el debate sobre los resultados, los costos y el rumbo de esa política sigue abierto.
