SANTO DOMINGO.- La detención de Jhonatan Salas, divulgada este martes por el Ministerio Público, vuelve a poner en primer plano la respuesta institucional frente a denuncias de violencia de género e intrafamiliar de alta gravedad. El hombre era buscado activamente por un caso que lo señala de presuntamente intentar asesinar a su pareja en un hecho ocurrido en Boca Chica, provincia Santo Domingo.
Según el expediente, el 24 de diciembre de 2025 el imputado habría intentado quitarle la vida a la mujer mediante estrangulación. Además, le habría propinado golpes en el abdomen y la boca, y le ocasionó una herida con un arma blanca tipo punzón en uno de sus glúteos. La acusación afirma que la víctima tuvo que fingir que estaba muerta mientras permanecía herida y perdiendo sangre para evitar que continuaran las agresiones. Los hechos, además, habrían ocurrido frente a las hijas menores de la pareja, y la denuncia también señala que Salas llegó a atentar contra la integridad física de una de ellas.
El Ministerio Público precisó que Salas fue arrestado en el sector Palavé, de Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, durante un operativo encabezado por la fiscal Andry De los Santos, titular de la Unidad de Captura de Prófugos, Rebeldes y Condenados (Ucaprec). La institución añadió que, pese a la denuncia, el imputado siguió hostigando a la mujer con llamadas telefónicas y mensajes amenazantes. La detención se realizó con la orden judicial número 2026-AJ0049531, emitida por el juez Leomar Quezada, y el imputado será llevado en las próximas horas ante el Juzgado de Atención Permanente de Santo Domingo, en un caso que vuelve a colocar el foco en la necesidad de seguimiento y protección efectiva para las víctimas.
