La medida de tres meses de prisión preventiva impuesta a Juan Francisco Morel Díaz (“Arismendy”) y Wilson Manuel Abreu Disla (“Wilson”) volvió a situar en primer plano la dimensión de una red de tráfico de armas que, según el expediente, tenía varias ramificaciones en República Dominicana. La jueza Fátima Veloz también declaró complejo el proceso, una decisión que refleja el alcance del caso y la cantidad de personas involucradas. Ambos imputados cumplirán la medida en la cárcel pública Juana Núñez, en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal.
La investigación comenzó el 3 de diciembre de 2025, luego del arresto en flagrante delito de Brayan Jesús Gil Pérez en el sector Miraflores del Distrito Nacional, donde la Policía ocupó cinco pistolas y ocho cargadores. A partir de llamadas y transacciones, las autoridades siguieron el rastro hasta identificar al resto de la estructura el 29 de mayo, en un operativo realizado en varias provincias del Cibao y la capital.
El Ministerio Público desplegó a 13 fiscales en 14 allanamientos simultáneos en Hermanas Mirabal, Espaillat, Duarte y el Distrito Nacional. Aunque la fiscalía solicitó prisión para todo el grupo, el tribunal impuso garantías económicas por RD$2,300,000 a otros siete imputados. Entre ellas figuran RD$1,000,000 para José Luis Vignieri y su hijo Brian; RD$400,000 para Pablo Sánchez Arnau; RD$250,000 para Henry M. Paulino Marmolejos; y RD$200,000 para Joel Rafael González. Por su extensión territorial y la cantidad de implicados, el caso mantiene abierta la exigencia de seguimiento institucional sobre cómo operó una estructura de este tipo antes de llegar a los tribunales.
