La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) advirtió que más de la mitad de los vuelos que operan en América Latina ya lo hace en aeropuertos congestionados, al indicar que el 54 % de los despegues y aterrizajes de la región se produce en terminales bajo presión. Para el organismo, la cifra deja en evidencia la urgencia de invertir en infraestructura y somete a revisión la capacidad de respuesta frente a un problema que impacta la conectividad aérea regional.
En las reuniones previas a la Asamblea General anual de la IATA en Río de Janeiro, el vicepresidente regional para las Américas, Peter Cerdá, aseguró que varios de los principales aeropuertos latinoamericanos ya trabajan al límite de su capacidad, entre ellos São Paulo, Bogotá, Lima y Ciudad de México. La organización explicó que estas terminales se encuentran en Nivel 3, categoría en la que la demanda supera de manera sostenida la capacidad disponible y obliga a ordenar las operaciones mediante franjas horarias.
La advertencia también recibió respaldo de dirigentes del sector. El presidente de Latam, Roberto Alvo, señaló que entre los casos más críticos están Bogotá, Guarulhos y Congonhas, y calificó como “bastante preocupante” la situación del aeropuerto de Bogotá, aunque precisó que las autoridades colombianas tienen previstas algunas mejoras. Cerdá agregó que la congestión ya no se limita a las grandes terminales y comienza a extenderse a aeropuertos secundarios, sobre todo en Brasil y Colombia, un escenario que refuerza la alerta sobre una infraestructura que, según la propia IATA, ha sido desatendida en puntos clave.
