La advertencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reabre un punto sensible para la República Dominicana: el país tiene margen para acelerar su crecimiento y mejorar el bienestar de los hogares, pero eso depende de profundizar reformas que fomenten la competencia en los mercados. En su informe Desarrollo en las Américas 2025, el organismo estima que América Latina y el Caribe podría elevar el PIB per cápita en 11% y reducir la desigualdad en 6% si logra mercados más competitivos.
Durante la presentación local del informe, la representante del BID en República Dominicana, Nathalie Alvarado, insistió en que el debate sobre competencia no es teórico, sino que se refleja en el costo de la vida, el acceso al crédito, la innovación y las oportunidades para la población. El reporte advierte que cuando pocos actores dominan un mercado o existen barreras para la entrada de nuevos competidores, el resultado es un golpe directo al consumidor: precios más altos, menor variedad y menos presión para innovar.
El diagnóstico regional del BID añade una señal de alerta institucional. La concentración de mercado en América Latina y el Caribe es cuatro veces mayor que en economías avanzadas, y las empresas aplican márgenes promedio de 35% sobre el costo, frente a 20% en mercados más competitivos. Bajo ese escenario, el mensaje para República Dominicana es claro: sin reglas claras y vigilancia efectiva, sigue pendiente una oportunidad de abaratar bienes y servicios esenciales, aliviar el gasto de los hogares y traducir el crecimiento en resultados más visibles para la población.
