Luego de que Listín Diario documentara las precarias condiciones de alojamiento, la presencia de insectos, la sobrepoblación y las limitaciones sanitarias de La Carcelita del Palacio de Justicia de Santiago, las autoridades empezaron a intervenir el recinto, una situación que también había sido señalada por la Oficina Nacional de Defensa Pública.
El centro preventivo, que durante años ha estado marcado por hacinamiento, insalubridad y deterioro, comenzó a mostrar cambios visibles en varias áreas tras esas denuncias. Entre las acciones ejecutadas están la fumigación de celdas y colchones, la pintura de paredes, el reemplazo de sábanas por ropa de cama nueva y la reorganización de espacios para que cada privado de libertad tenga una cama individual. Asimismo, se instalaron nuevos inodoros en los baños.
Frank Cabrera Paniagua, director del Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey y coordinador del Capli III, informó que los trabajos continuarán en las próximas semanas dentro de un plan integral de remozamiento. Entre las próximas intervenciones citó la pintura de las camas y la habilitación de un comedor en un área separada de las celdas, para que los internos puedan ingerir sus alimentos fuera de los espacios de descanso.
