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Juan Soto rechaza el tope salarial y cuestiona el contraste entre el discurso de la MLB y sus ingresos récord

junio 5, 2026 · Redactor
Juan Soto rechaza el tope salarial y cuestiona el contraste entre el discurso de la MLB y sus ingresos récord
Foto: diariodigitalrd.com

El dominicano se alineó con el sindicato y desestimó la propuesta de la oficina del comisionado; en un debate que vuelve a poner en duda la necesidad de limitar salarios cuando la liga asegura seguir creciendo.

Juan Soto se puso al frente del rechazo al tope salarial propuesto por la MLB y dejó sobre la mesa un contraste incómodo para la liga: mientras la oficina del comisionado empuja límites al gasto con el argumento de mejorar la competitividad, el propio negocio del béisbol atraviesa, según el jugador, uno de sus mejores momentos. El jardinero de los New York Mets, propietario del contrato más grande en la historia del deporte profesional, respaldó la postura de la Asociación de Jugadores y puso en duda la necesidad de modificar un sistema que, a su juicio, sigue generando ingresos récord.

“No creo que eso sea lo correcto. El béisbol está pasando por un gran momento. Hemos estado creciendo cada año. Ha sido excelente para el deporte”, declaró Soto a The Athletic. También insistió en la misma idea: “Estamos viviendo el mejor momento del béisbol en muchos sentidos. ¿Por qué deberíamos tener un tope salarial?”. La propuesta discutida por la MLB contempla un tope cercano a los 245 millones de dólares por nómina y un piso salarial alrededor de los 170 millones, una fórmula que la liga defiende como vía para reducir la brecha entre equipos grandes y pequeños.

Del lado de los jugadores, no obstante, el planteamiento abre un frente de cuestionamiento sobre las verdaderas razones del cambio. Como muestra del buen momento económico del negocio, citan operaciones como la venta de los San Diego Padres por unos 3,900 millones de dólares. Soto también respaldó a su compañero David Peterson, representante de los Mets ante la MLBPA, quien calificó de “ridícula” la posibilidad de un tope salarial en las Grandes Ligas, en un pulso que vuelve a poner bajo escrutinio las decisiones de la liga frente a una industria en expansión.