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La carrera tecnológica global aumenta la exigencia sobre los Estados para no quedar atrás

junio 4, 2026 · Redactor
La carrera tecnológica global aumenta la exigencia sobre los Estados para no quedar atrás
Foto: eldinero.com.do

El avance de China pese a las sanciones vuelve a poner sobre la mesa la soberanía digital; la respuesta institucional y el costo para las sociedades cuando sus gobiernos no anticipan estos cambios.

La pugna geopolítica por la tecnología ya no afecta solo a las grandes potencias, sino que se ha extendido con impactos más amplios. El texto explica que, ante las sanciones comerciales impulsadas por Estados Unidos, China respondió con una apuesta sostenida basada en desarrollo tecnológico, diversificación y resiliencia empresarial, con Huawei y BYD como ejemplos de esa capacidad de adaptación.

En el caso de Huawei, la pieza señala que tuvo que afrontar el veto al ecosistema de aplicaciones de Google y las restricciones en el suministro de semiconductores, pero redirigió su actividad hacia la investigación, el desarrollo y la autosuficiencia tecnológica. Según el artículo, el resultado es una compañía que volvió a competir en la parte alta del mercado, con sistema operativo propio, procesadores avanzados y una estrategia centrada en seguridad y conectividad, presentada como parte de una soberanía digital.

La lectura de fondo, añade el texto, no se limita al ascenso chino, sino a la advertencia institucional que deja esta carrera tecnológica: cuando los Estados no se preparan para transformaciones de esta magnitud, el retraso acaba trasladándose a los servicios, la competitividad y el bienestar. La reciente visita de Donald Trump a China junto a empresarios exitosos, citada en la pieza, subraya que incluso quienes promovieron la presión comercial reconocen el peso de una transición que obliga a la vigilancia pública, la planificación y la rendición de cuentas por sus efectos sociales y económicos.