Washington. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo ante el Senado que Cuba necesita una nueva conducción para impulsar una “reforma sistémica y seria”, al argumentar que quienes hoy ocupan el poder, tanto en GAESA como en el propio Gobierno, no están en condiciones de encabezar ese proceso. En su intervención, calificó además a la isla como un “Estado fallido” y una “amenaza” para Washington.
Rubio reiteró que el sistema cubano no parece capaz de reformarse “a menos que asuman nuevas personas o que se imponga una nueva mentalidad”, y así puso el foco en la responsabilidad de la actual estructura de poder en el deterioro interno del país. La observación se produjo durante una audiencia legislativa, en medio del escrutinio sobre la viabilidad de cualquier apertura sin cambios en la conducción política.
El funcionario sostuvo también que la Administración del presidente Donald Trump ha “entablado conversaciones” con sus pares cubanos sobre lo que, a su juicio, debe ocurrir para que la economía se recupere, aunque sin ofrecer detalles concretos. Además, defendió que la crisis de desabastecimiento de petróleo y los apagones venían de antes del pasado enero, cuando EE.UU. impuso un bloqueo de crudo tras la captura y deposición del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y subrayó que el cambio fue que Cuba dejó de recibir petróleo gratuito de Venezuela.
